miércoles, febrero 28, 2007

HISTORIAS DE SYRACUSE (II)



Bikinis, martinis y teclas de piano.
Los 26 jurados se dividen en cinco grupos. Sólo cuando llegas a destino, en Syracuse, sabes que categoría te ha correspondido y con quien compartirás argumentos y discusiones. Unos, miran la infografía; otros, las páginas de noticias; otros, los pequeños periódicos…Mi grupo era el encargado de las páginas enviadas bajo el rótulo de “feature design”. Esos trabajos donde los diseñadores cuentan con más tiempo (casí siempre) para jugar con el color, la tipografía, la imagen…hasta dar con soluciones más o menos inteligentes, más o menos atractivas…Vi portadas maravillosas del suplemento de g2 de The Guardian, del español Metrópoli, de una publicación literaria llamada ‘notebook’… Ahí van algunos ejemplos:

En más de 3.000 páginas coincidentes en el mismo periodo de tiempo, el 2006, algunos del los temas se repiten. Se repiten también los enfoques y tratamientos que hacen diferentes periódicos de sitios muy distantes. Nosotros hicimos nuestro propio ranking. Los bikinis ganaron por goleada. Al menos, vimos una docena. El segundo lugar lo ocupaban las copas de martini, el tercero, los teclados de piano…Sólo puede fotografiar los bikinis.

lunes, febrero 26, 2007

HISTORIAS DE SYRACUSE (I)



Jueves, 15 de febrero. Tras tres horas de prorroga involuntaria en el aeropuerto de Newark (New York) una imponente tormenta de nieve me recibió en Syracuse, una ciudad de 150.000 habitantes en el norte del estado de Nueva York, a 400 km. de Manhattan y a dos horas de coche en dirección a Cánada.

Desde hace catorce años, la universidad de Syracuse (Nueva York) acoge, a mediados de febrero, una de las más prestigiosas competiciones sobre diseño en prensa que convoca la SND (Society for News Design) para reconocer, premiar e impulsar la calidad del periodismo visual. Más de 13.000 entradas, 351 cabaceras de la más variada procedencia internacional, han concurrido a la 28 edición del concurso.
Este año, yo era una de los 26 jueces que decidían premios y premiados. La única española. Toda una experiencia. A parte del jurado, una treintena de personas, los ‘facilitators’, están al tanto de todos los detalles y pormenores del evento.
El concurso se organiza en diferentes categorías. A mí, junto a otros cuatro jurados, me correspondió examinar las páginas de la categoría 7, portadas de suplementos semanales, reportajes, especiales sobre decoración, gastronomía, estilo de vida…Se trata de un variopinto apartado donde entran también portafolios de ilustración y coberturas fotográficas de contenidos más intemporales.
Un amplio pabellón del club de golf local llamado ‘Drumlins’, nombre con el que denominan allí a las suaves formas que la nieve modela en las colinas, es el lugar elegido para desplegar los interminables metros de papel prensa. Es un escenario curioso. Un salón inmenso en el que se repiten filas y filas de largísimas mesas. Encima de las mismas, como disciplinados soldaditos de plomo, parejas de vasos, rojo con azul, en las que se depositan las fichas que premian o castigan las páginas que se presentan a la competición. Vaso rojo, fuera; vaso azul, ok.
Durante los tres intensos días de votaciones, la labor de los jurados pasa por distintas fases. Las páginas que han conseguido el beneplácito de cuatro o cinco componentes del quinteto de jurados se someten a ‘discusión para medalla’. La organización reclama la máxima exigencia en esta parte del concurso. Argumentos muy bien fundamentados deben avalar la propuesta de un jurado para justificar la concesión de una plata. Así mismo, el nível exigido para el oro debe pasar por la unanimidad de todo el jurado. Los requisitos para que un trabajo logre este nivel deben aunar la perfección, innovación y excelencia en el diseño de un trabajo periodístico.
La edición 28 se ha saldado con la concesión de 8 medallas de oro. Dos de ellas han sido para el diario El Mundo, uno de los periódicos más premiados, por trabajos de infografía. (toda la información la tenéis en www.snd.org.)

Continuará...

sábado, febrero 10, 2007

EDICIÓN DE FOTOS


Se agradece que la foto venga editada por el propio fotógrafo. Con esta foto de Milito no tuve que hacer nada. Esperemos que no sea la última vez...